Valencia es una ciudad que invita a explorarla a pie (de hecho, ya he hablado de ello en mi artículo sobre por qué el walking tour es la mejor manera de conocerla). Pero hay momentos en los que el transporte público se convierte en vuestro mejor aliado: para llegar al centro desde el aeropuerto, acercaros a la playa después de una mañana recorriendo los barrios del casco histórico o, sencillamente, ahorraros unos pasos en un día de agosto, cuando el sol valenciano no da tregua.
La buena noticia es que el sistema de transporte público de Valencia funciona bien y es fácil de entender, incluso para quienes nunca han estado en la ciudad. La red se compone de tres elementos principales: el metro (Metrovalencia), los autobuses urbanos (EMT) y el tranvía, que en realidad forma parte de la misma red que el metro. La ciudad es llana, compacta y está bien comunicada, así que, en la mayoría de los casos, bastarán unos pocos desplazamientos concretos para cubrir distancias que a pie resultarían demasiado largas.
Del aeropuerto de Valencia al centro: el primer trayecto que importa
El aeropuerto de Valencia-Manises se encuentra a menos de diez kilómetros del centro. La opción más práctica para llegar a la ciudad es el metro: las líneas 3 y 5 salen de la estación Aeroport, situada justo debajo de la terminal, y os llevan al centro en unos 20-25 minutos. Las líneas 3 y 5 comparten recorrido entre el aeropuerto y las estaciones céntricas, así que podéis subir al primer tren que llegue sin preocuparos. La frecuencia es de unos 15-20 minutos. Las paradas más útiles si os alojáis en el centro son Xàtiva (justo al lado de la Estación del Norte y de la plaza del Ayuntamiento) y Colón, en la zona comercial. Si vuestro hotel está cerca de los Jardines del Turia o del Museo de Bellas Artes, bajad en Alameda.
El billete sencillo para el trayecto entre el aeropuerto y el centro cuesta unos 5 euros (el precio exacto puede variar debido a las ayudas gubernamentales vigentes para el transporte público, por lo que os recomiendo comprobarlo directamente en las máquinas de la estación). Para comprarlo necesitaréis una tarjeta recargable Móbilis, que se adquiere en las máquinas expendedoras de la entrada de la estación por uno o dos euros.
Un consejo práctico: si llegáis a Valencia en un vuelo nocturno, comprobad los horarios de los últimos servicios. El metro de Valencia cierra a las 23:30 los días laborables y el último tren desde el aeropuerto sale alrededor de las 23:00. Si vuestro vuelo aterriza tarde, la alternativa en transporte público es el autobús 150 de Metrobus, que conecta el aeropuerto con Valencia siguiendo un recorrido algo más largo.

Metro y tranvía en Valencia: las líneas que realmente utilizaréis
La red de Metrovalencia tiene 10 líneas, pero como turistas utilizaréis básicamente cinco:
La línea 3 es la más versátil: sale del aeropuerto, atraviesa el centro con paradas en Xàtiva y Colón y continúa hacia el norte hasta Benimaclet y Rafelbunyol. Es la línea para llegar a la ciudad y moveros por el corazón de Valencia.
La línea 5 sigue el mismo recorrido que la línea 3 desde el aeropuerto hasta el centro; después se desvía hacia el este y llega a Marítim-Serrería, la estación más cercana a la zona del puerto y del paseo marítimo. Si queréis llegar a las playas de Valencia desde el centro, es la línea adecuada.
La línea 10 es un tranvía que sale de la zona de la estación central, atraviesa el barrio de Ruzafa y llega hasta el Oceanogràfic y la Ciudad de las Artes y las Ciencias. Si tenéis previsto pasar el día entre el acuario y el museo, es la forma más cómoda de llegar.
La línea 4 es un tranvía que conecta Burjassot y Benimaclet con el mar, y resulta útil si os encontráis en la zona norte de la ciudad. La línea 6, por su parte, conecta el barrio de Torrefiel, al norte, con la zona marítima y las playas, con parada en Marítim-Serrería.
La frecuencia del metro varía: en las horas punta suele ser de 5-10 minutos en las líneas principales, mientras que fuera de esas horas y los fines de semana aumenta a 15-20 minutos. En las líneas de tranvía, la espera puede ser algo más larga, especialmente por la noche.
Los autobuses EMT: una red que llega a todos los rincones de Valencia
La red de autobuses urbanos de EMT cuenta con más de 40 líneas y cubre prácticamente toda la ciudad, incluidos los barrios y las zonas a las que no llega el metro. Para los turistas, la línea más interesante es la 95, una especie de línea panorámica que pasa por muchos de los principales puntos de interés: el Bioparc, las Torres de Serranos, los Jardines del Turia, la Ciudad de las Artes y las Ciencias y, finalmente, las playas.
Otras líneas útiles: la 19 conecta el centro con la Marina y la Malvarrosa; la 31 llega hasta la Patacona (una playa que suelo recomendar a quienes buscan algo más de tranquilidad), y la C1 realiza un recorrido circular por el casco histórico, muy práctico si tenéis las piernas cansadas después de una mañana entre iglesias y mercados.
El billete sencillo de autobús comprado a bordo cuesta 2 euros, pero si utilizáis la tarjeta SUMA 10 el precio baja a menos de un euro por trayecto (y la misma tarjeta sirve también para el metro y el tranvía). Volveremos sobre los tipos de billetes y abonos en un artículo específico, porque hay varias opciones que merecen una explicación aparte.

El medio de transporte adecuado para vuestro tipo de viaje a Valencia
No todos los viajeros tienen las mismas necesidades, y una de las preguntas que más me hacen durante mis tours es precisamente: «¿Conviene coger el transporte público o se puede hacer todo a pie?». La respuesta depende de quiénes seáis y del tiempo del que dispongáis.
Si viajáis con niños pequeños, la mejor combinación es metro y tranvía: pocos transbordos, sin cuestas y los menores de seis años viajan gratis. El tranvía de la línea 10 hacia el Oceanogràfic también es una pequeña atracción para los más pequeños, porque durante algunos tramos circula bajo tierra y en otros al aire libre.
Si solo tenéis un día, podéis recorrer todo el casco histórico a pie. El único transporte que necesitaréis será el metro desde el aeropuerto y, si queréis terminar la jornada junto al mar o en la Ciudad de las Artes, el autobús 95.
Para quienes viajan con personas mayores de 60 años o con dificultades de movilidad, el autobús suele resultar más cómodo que el metro: las paradas están más cerca unas de otras, los vehículos tienen piso bajo y no requieren subir ni bajar escaleras. La línea 95, en particular, es una buena alternativa al walking tour en los días de mucho calor.
Si buscáis un trayecto panorámico, el tranvía de la línea 4 desde Benimaclet hasta el mar atraviesa una zona verde y agradable, mientras que la línea 6 recorre el paseo marítimo: una opción perfecta para una escapada romántica de fin de semana sin tener que caminar bajo el sol después de comer.
Valencia de noche y cuánto cuesta el transporte
El metro de Valencia cierra relativamente pronto: el último servicio sale alrededor de las 23:30 los días laborables. Los viernes y sábados por la noche el horario se amplía, aunque no demasiado. Para los desplazamientos nocturnos podéis utilizar las líneas de autobuses nocturnos de EMT, que cubren los principales ejes de la ciudad con frecuencias de 30-45 minutos.
En cuanto a los precios, Valencia es una ciudad asequible. Un billete sencillo de metro en la zona A cuesta 1,50 euros y el billete de autobús, 2 euros. El trayecto desde el aeropuerto, que atraviesa varias zonas, cuesta unos 5 euros. Si os quedáis varios días, podéis ahorrar sobre todo con las tarjetas multiviaje o con la Valencia Tourist Card, que incluye transporte ilimitado.
Si estáis organizando vuestro viaje y tenéis dudas sobre cómo combinar el transporte público con las visitas, siempre podéis escribirme: parte de mi trabajo como asesora local es ayudaros a aprovechar el tiempo al máximo incluso antes de que pongáis un pie en Valencia.
Desde Valencia,
Maria Antonietta Bazzoni
