Dentro de pocos meses llegarán las tan ansiadas vacaciones de verano, y yo ya he recibido muchísimas reservas para ese periodo. Pero ¿por qué esperar a las vacaciones de agosto para darse un respiro? Los viajeros más apasionados no les gusta perder el tiempo y de hecho son muchos los que parten incluso por un simple fin de semana encajado aquí y allá entry una semana de trabajo y otra.
Si además sois una pareja que quizás se ve poco porque vive lejos, regalaros fines de semana románticos varias veces al año es casi obligatorio. Pero aunque viváis juntos o en la misma ciudad, recordad que no hace falta una excusa ni una ocasión especial para partir juntos.
Soy tu guía para visitar Valencia
Obviamente, lo que os propongo en las próximas líneas es un fin de semana en Valencia. Pero organizar un fin de semana romántico es todo menos sencillo, es verdad, porque dos o tres días vuelan enseguida cuando se está bien juntos, y es fácil caer en la trampa de pasar más tiempo entendiendo qué hacer que disfrutando de verdad del viaje. Como cuando se pasa la velada eligiendo la película adecuada y luego acabas quedándote dormido durante los títulos de crédito.
Para abreviar, mi labor como guía turística italiana en Valencia es precisamente el de ayudaros a planificar cada fase de vuestra escapada romántica. Os acompañaré en el tour y juntos conseguiremos optimizar cada momento del viaje según vuestros intereses y vuestro ritmo, permitiéndoos tanto no perderos los lugares absolutamente imprescindibles de Valencia a pesar del tiempo limitado de un fin de semana, como dejar espacio a los momentos más íntimos.
Concedeos todas las ñoñerías románticas del caso, daos bonitos paseos sin rumbo, deteneos anty una puesta de sol, cenad sin prisa en un restaurante romántico. De todo lo demás me encargo yo.

De Italia a Valencia: escapada romántica cómoda y económica
Vuestro fin de semana en Valencia empieza ya con buen pie: llegar a la ciudad es facilísimo. Desde Italia, en unas dos horas, uno de los muchos vuelos directos con salida desde Milán o Roma, por ejemplo, os lleva al otro lado del Mediterráneo a un precio accesible para todos los bolsillos, gracias a las compañías low-cost que cubren la ruta.
Nada más aterrizar, os encontraréis en una ciudad que ama el relax, de atmósfera casi familiar, pero con ese toque exótico que sabe a especial. Recordad que el trabajo y las obligaciones no os esperan a la vuelta de la esquina, así que preparaos para esas sanas pausas sin prisa, que tanto le hacen falta a una pareja para estar bien.
Por otra parte, de lugares románticos en Valencia donde relajaros encontraréis a montones y os los contaré enseguida. Pero ya os adelanto que incluso simplemente uno de los muchos restaurantes típicos que se asoman al puerto o las bodegas del casco antiguoo, entry una paella, le clòchinas al vapore y una tapa (una es un decir, ¡porque no podréis parar de comerlas!), saben ser muy románticos. Y, a diferencia de otros muchos destinos románticos europeos más renombrados, también bastante económicos. Los costes son más contenidos también en lo que respecta al alojamiento y las entradas para las muchas actividades que hacer en Valencia, así que podréis daros algún capricho más sin gastar una fortuna.
Un pequeño consejo sobre dónde dormir en Valencia: si sois una pareja que ama la tranquilidad, elegid la zona de La Xerea o de L’Eixample, mientras que si amáis la movida, mejor alojaros en el Barrio del Carmen.
En cuanto a la comida, sabed que en todas las ciudades de España se cena y se almuerza muy tarde, así que tendréis un montón de horas a disposición para disfrutar de la ciudad antes de relajaros a la mesa.
¿Y qué decir del clima? En Valencia brilla prácticamente casi siempre el sol durante el año, y os daréis cuenta enseguida. Si partís en los meses primaverales o estivales, la brisa marina y la intensa vida nocturna encenderán vuestro fin de semana romántico, mientras que si elegís el autunno, cuando la atmósfera es más recogida, os mimará una luz dorada que envuelve la ciudad y lo hace todo más lento y agradable. Pero Valencia es la ciudad hecha a propósito para una escapada romántica breve pero intensa también en inverno, cuando está menos concurrida y tendréis más espacio para perderos entre los mercadillos y vivir el casco antiguo con más calma.
Qué hacer en Valencia en pareja
Llegados a este punto, solo queda hacer un recorrido por los lugares principales que ver en Valencia para un fin de semana romántico. Al tener pocos días disponibles, el tour no puede estar cargado de paradas, si no solo os cansáis y no disfrutáis del aspecto romántico del viaje. Pero algunas metas son esenciales, y sobre todo saben estar llenas de momentos mágicos y románticos en su justa medida.
Además, Valencia se visita cómodamente a pie, porque en la Ciutat Vella (el casco antiguo) se encuentran las principales atracciones, pero en general también los demás sitios no están particularmente lejos del centro.
Lugares románticos en Valencia hay muchísimos. Mi favorito son los Jardines del Turia, un oasis verde que atraviesa la ciudad, surgido sobre el antiguo cauce del río Turia. El parque es enorme, de hecho es uno de los parques naturales urbanos más grandes de toda España, pero sobre todo es el lugar perfecto para pasear de la mano y disfrutar de momentos de tranquilidad en plena naturaleza. Os aconsejo alquilar también una bicicleta y daros un buen paseo por el jardín, para descubrir sus famosos 18 puentes, las fuentes y todos sus rincones más queridos.
Reinas del romanticismo son siempre las playas, y en Valencia las hay a lo largo de más de 20 kilómetros, entre las más famosas y las más salvajes e sin explorar. Cerca del centro están El Cabanyal, la Malvarrosa y Patacona, todas fácilmente accesibles y gratuitas. La playa de la Malvarrosa, en particular, es la que más os recomiendo para relajaros al sol, pasear descalzos y refrescaros en sus aguas cristalinas, más aún si queréis cenar románticamente con vistas al horizonte.
Para seguir con el tema del agua, no os perdáis la experiencia de hacer una excursión en barca en el lago del Parque Natural de la Albufera, a pocos kilómetros de la ciudad, o simplemente para admirar su fauna local. La belleza del paisaje llenará vuestros ojos mientras os envolverá una atmósfera serena y romántica, que culmina en el momento de la puesta de sol. Allí cerca hay también muchos restaurantes, para concluir la velada degustando uno de los exquisitos platos típicos valencianos.
